Casa Manso vuelve a abrir sus puertas: ya se pueden reservar las visitas

Casa Manso, el hogar donde vivió Santa Joaquina de Vedruna y donde fundó la Congregación de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, vuelve a abrir sus puertas al público tras los trabajos de reforma y rehabilitación realizados durante los últimos meses, con motivo del Bicentenario de la Congregación (1826–2026).  

A partir del 18 de mayo de 2026, cualquier persona o grupo podrá reservar su visita y acercarse a conocer la vida, el pensamiento y el legado de Santa Joaquina de Vedruna, a través de un espacio renovado pensado como lugar de encuentro, memoria e inspiración. 


Dos modalidades de visita

Las visitas a Casa Manso podrán realizarse de dos maneras:

  • Recorrido por la casa, siguiendo un itinerario educativo y expositivo que permite conocer la vida y obra de Joaquina de Vedruna y el contexto histórico en el que vivió y fundó la Congregación.
  • Oración y contemplación: Casa Manso también es un espacio abierto para recorrer libremente, disfrutar del silencio y dedicar un tiempo personal a la contemplación y la oración.

Reservas

La reserva deberá realizarse siempre mediante reserva previa a través de la página oficial:

Una casa con memoria

Casa Manso fue el hogar de Joaquina en diferentes etapas de su vida: como esposa, madre, viuda y fundadora. En esta misma casa, en 1826 nació la semilla de nuestro carisma, que hoy continúa viva en comunidades y proyectos presentes en distintos lugares del mundo.

La reforma de la casa ha permitido crear una experiencia que acerca a los visitantes al contexto histórico y humano de Joaquina, así como al carisma Vedruna, vigente todavía hoy.

Este no es un museo, sino una casa real: un espacio con memoria, con paredes que han escuchado y suelos que han acogido los pasos de una vida plena.

Visitar Casa Manso significa adentrarse en los espacios que evocan su vida, su contexto y su obra.

Reforma y rehabilitación

Con motivo del Bicentenario de la Congregación (1826–2026), se ha llevado a cabo un proceso de restauración y rehabilitación integral de la Casa Manso.

El objetivo ha sido convertirla en un punto de encuentro y conocimiento de la persona de Joaquina de Vedruna y de su legado desde una perspectiva actual, accesible y significativa.

La intervención ha permitido rehabilitar tres plantas y tres espacios fundamentales que estructuran el relato vital de la fundadora, ofreciendo una experiencia renovada que conecta historia, memoria y presente.

El pasado 26 de febrero, coincidiendo con las celebraciones del Bicentenario de la Congregación, las personas invitadas a los actos pudieron realizar una primera visita al espacio. Tras ello, la casa volvió a cerrarse temporalmente para finalizar los últimos trabajos de adecuación.