Una misión que deja huella en Albania

Este es un resumen de la noticia publicada en la web de la Provincia Vedruna de Europa. Se puede leer completa aquí:

Acción de gracias que pone fin a 35 años de “vida entregada” en Albania 


A principios de noviembre, las hermanas de la comunidad de Fushë Mamurras, en Albania, se despidieron de la misión en este país. A la acción de gracias asistieron María Gracia Gil e Inma Eibe, del Equipo Provincial. La Eucaristía fue presidida por Angelo Massafra, arzobispo emérito de Shkodrë–Pult, a quien se agradeció la buena disposición y la colaboración que siempre nos ha manifestado. 

En sus palabras, la provincial María Gracia Gil subrayó que la misión de las hermanas, que durante muchos años han estado acompañando la fe de este pueblo, continuará en manos de la Iglesia local que seguirá presente en Fushë Mamurras: 

“Gracias por dar continuidad y seguir cuidando la semilla de la Palabra de Dios en este pueblo tan querido por nosotras […] Faliminderit!”

En la celebración, se recordó la llegada en 1992 de las primeras hermanas y los inicios de la misión, emprendida por religiosas muy valientes, apoyadas por la comunidad Vedruna de Italia. Comenzaron dando clase de italiano, atendiendo un dispensario, visitando enfermos y colaborando en actividades pastorales, y con el tiempo abrieron una escuela para niños y jóvenes. Su labor contó con el trabajo conjunto de sacerdotes, colaboradores y voluntarios, así como con el apoyo de la parroquia italiana de Mantova.

María Gracia valoró el esfuerzo de las últimas hermanas en marcharse, que hasta el último momento se esforzaron por ser fieles a la encomienda de acompañar la vida de la gente de Albania. Recordó que, aunque en España se canta “Algo se muere en el alma cuando un amigo se va”, en nuestra Familia Vedruna creemos que queda mucha vida entregada y compartida. Concluyó dando gracias y confiando en que “el Señor hará florecer y llegará el tiempo de ver las plantas cargadas de frutos”.