Nuevos caminos de vocación y misión en la Pastoral Juvenil Vocacional de Venezuela

Los días 2 y 3 de septiembre se llevó a cabo, en Anaco, la I Convivencia Vocacional, un espacio de encuentro, reflexión y discernimiento destinado a profundizar en el llamado de Dios y a dar a conocer el carisma de las Carmelitas de la Caridad Vedruna, legado iniciado hace 200 años en España por Santa Joaquina de Vedruna.

El encuentro contó con la participación de ocho jóvenes: siete de Anaco y una exalumna del Colegio El Carmelo de Caracas. Más que una invitación inmediata a la vida religiosa, esta experiencia busca ofrecer a cada participante herramientas que le permitan reconocer, escuchar y discernir el proyecto de Dios en su propia vida, desde la libertad y el amor.

Durante estas jornadas se abordaron temas fundamentales como la fe, el seguimiento de Jesucristo, la vocación, el discernimiento, la misión y la vida de Santa Joaquina. A través de espacios de reflexión, oración y convivencia, los jóvenes fueron invitados a preguntarse por el sentido de su vida y por la misión a la que están llamados.

De la reflexión a la acción. Experiencia de las jóvenes participantes.

La convivencia fue una oportunidad para disponer el corazón, descubrir el propósito de nuestra vida y reconocer la vocación como un camino de respuesta al amor de Dios. Cada persona es llamada de manera única y está invitada a descubrir cómo poner sus dones al servicio de los demás y de la construcción del Reino de Dios.

Guiados por el Espíritu Santo, fuimos descubriendo que toda vida nace con una misión. Dios nos mira con amor y nos invita: «Ven y sígueme». Su llamada no está condicionada por nuestras limitaciones o pobrezas, sino que hace arder en nosotros el fuego de su amor y nos ofrece el agua viva que renueva nuestra fe y nos impulsa a salir al encuentro de los demás.

En este camino de búsqueda y discernimiento, la vida de Santa Joaquina de Vedruna continúa siendo una referencia inspiradora. Ella supo escuchar la voz de Dios, descubrir su misión y responder con generosidad, dejando como legado una invitación que sigue iluminando hoy nuestro caminar: «Hagan todo por amor y nada por fuerza».

El Equipo Nacional de Pastoral Vocacional, integrado por hermanas Vedruna y miembros de nuestras comunidades educativas, continuará acompañando de cerca a cada participante, respetando sus procesos y animándolos a descubrir, con libertad y confianza, la misión específica a la que Dios los llama.

Esta primera convivencia abre así una nueva etapa para la Pastoral Juvenil-Vocacional en Venezuela, marcada por la escucha, el acompañamiento y el deseo de caminar junto a los jóvenes en la búsqueda de su vocación y proyecto de vida.

«Hagan todo por amor y nada por fuerza».
Santa Joaquina de Vedruna

Equipo de Pastoral Vocacional Venezuela