Estudiantes de tres comunidades educativas se reunieron en San Felipe para compartir la fe, fortalecer la fraternidad y renovar su compromiso con la misión, en el marco del Bicentenario de la Congregación.
Entre el 9 y el 11 de octubre, jóvenes de los colegios Santa Joaquina de Vedruna, de Puente Alto; Santa Rosa, de Constitución; y Vedruna, de San Felipe, participaron en el Encuentro Nacional de Jóvenes Vedruna, realizado en esta última ciudad. La experiencia permitió fortalecer los lazos entre las comunidades, profundizar en la espiritualidad Vedruna y renovar el compromiso misionero.
Las delegaciones, acompañadas por sus profesoras monitoras, llegaron durante la tarde del 8 de octubre y fueron recibidas con una cena de bienvenida, en medio de una intensa lluvia. Posteriormente, compartieron un momento de oración comunitaria que dio inicio a este encuentro.
El día 9 estuvo dedicado a diversas actividades formativas y de reflexión sobre la vida y el legado de Santa Joaquina de Vedruna, así como sobre el sentido de hacer misión en el mundo actual. También recorrieron la historia de la presencia de la Congregación en Chile, reconociendo las raíces de un carisma que sigue inspirando a nuevas generaciones. A través de los testimonios de jóvenes que participaron en el encuentro de Vic, España, pudieron reconocerse como parte de una gran familia extendida por el mundo. Cada comunidad presentó, además, una muestra cultural de su identidad, en un ambiente de alegría y fraternidad.
El día 10, los jóvenes peregrinaron al Santuario de Santa Teresa de Los Andes, en Auco, donde realizaron un Vía Crucis que culminó junto a la cruz situada en lo alto del cerro. Fue una experiencia de espiritualidad y reflexión sobre la fe, la esperanza y la importancia de caminar juntos. Posteriormente, participaron en la Eucaristía en la explanada del Santuario, junto a miles de peregrinos provenientes de distintos lugares del país. La Familia Vedruna también se hizo presente, compartiendo su fe en este importante lugar de peregrinación.
El domingo 11 participaron en la Eucaristía en la Capilla de Santa Joaquina, junto a la comunidad del sector. Después, cada delegación proyectó futuras acciones misioneras para poner en práctica los valores y aprendizajes del encuentro. Una oración de envío cerró la jornada, animando a los jóvenes a ser testigos de lo vivido y continuar haciendo vida la misión en sus comunidades.
Los momentos de oración, las comidas compartidas y las distintas actividades crearon un ambiente de compañerismo, respeto, alegría y cariño. Más allá de las experiencias formativas, el encuentro permitió fortalecer amistades, compartir la fe y reconocerse como parte de una misma Familia Vedruna.
Así concluyó esta experiencia, renovando la invitación a seguir haciendo vida el legado de Santa Joaquina de Vedruna. A 200 años de sus inicios, el carisma Vedruna continúa inspirando a nuevas generaciones a caminar con esperanza y a ser protagonistas de una misión que inspira.
Voces que comparten la experiencia
Fue una experiencia hermosa e inolvidable. Conocí a muchas personas y compartimos juegos, risas, aprendizajes y momentos de reflexión. Aunque al principio sentía miedo, la acogida de San Felipe me hizo sentir como en casa. Las actividades nos ayudaron a superar la timidez, crear amistades y compartir nuestras experiencias. La visita al Santuario fue especialmente significativa, pues reafirmamos nuestra fe y unión. A pesar del cansancio y el calor, la emoción y el cariño hicieron de ese momento algo reconfortante. Comprendí que Dios siempre está con nosotros y que nunca estamos solos en nuestro camino.
Mathilda Chandia, Puente Alto
El Encuentro Nacional de la MJV fue una de las experiencias más bonitas que he vivido, llena de recuerdos y momentos especiales. El ambiente acogedor nos permitió compartir con alegría, cariño y confianza. Aunque ya había participado en encuentros similares, esta experiencia superó todas mis expectativas. Visitamos el Santuario, participamos en la Eucaristía y vivimos momentos de reflexión y unión. También conocimos San Felipe y compartimos con la comunidad Vedruna de la zona. Aprendí que cada persona puede marcar la diferencia cuando actúa con fe, constancia, amor y compromiso. Espero que esta linda comunidad Vedruna siga creciendo y nos ayude a ser mejores personas.
Margarita Ahumada, Puente Alto
Mi viaje a San Felipe fue muy entretenido. Pude compartir primero con mis amigas del colegio, disfrutando del trayecto y descubriendo nuevos paisajes que no estábamos acostumbradas a ver. Fueron días para aprender y compartir con los demás colegios, jugando, bailando, cantando y sacando lo mejor de cada una de nosotras.
Agustina Cruz, Constitución
Mi experiencia en San Felipe fue muy bonita e inolvidable. Durante el encuentro realizamos distintas actividades en las que compartimos risas y creamos nuevas amistades. Me gustó mucho conocer más sobre la vida de Santa Joaquina y las comunidades de Hermanas que hay o ha habido en Chile. Fue muy lindo compartir nuestras experiencias, conocernos mejor y aprender unos de otros.
Antonella Muñoz, Constitución
¡Qué agradecido estoy de haber podido vivir esta experiencia! Desde el momento en que comenzamos a organizarla, me entusiasmó mucho la idea de recibir a los otros colegios Vedruna. Además, era la primera vez que participaba en un encuentro de este tipo. Me llevo las amistades que hice al conectar con gente que no conocía mucho o que directamente no conocía y repetiría esta linda y hermosa experiencia.
José Lizana Pardo, San Felipe
Gleny Acevedo, Coord. Jóvenes Vedruna



