Celebraciones del 22 de mayo en la Delegación de Filipinas

En la Delegación de Filipinas, la fiesta de Santa Joaquina de Vedruna que se celebra el 22 de mayo tuvo un tinte especial en este 2026, al ser el año del Bicentenario de la Congregación que ella fundó. 

Pigcawayan

El 22 de mayo de 2026, fiesta de Santa Joaquina, nos reunimos los laicos Vedruna, familiares y amigos en Pigcawayan en una celebración eucarística presidida por el reverendo padre Dante Feria, DCC. Fue una celebración sencilla y solemne para dar gracias a Dios por el don de Joaquina durante 200 años.

Fue un día lleno de alegría, gratitud y unión como una sola familia. Compartimos la celebración de la Eucaristía, y una reunión en la casa de Vedruna para almorzar. Fue un evento muy alegre, ya que todos los asistentes cooperaron durante la celebración. 

El reverendo padre Dante nos recordó el don de Joaquina en la Iglesia y en la vida de la congregación. Damos gracias a Joaquina por su ejemplo, su vida y su amor desinteresado por la humanidad. La presencia de Vedruna en la comunidad de Pigcawayan, especialmente en la misión con los pueblos indígenas de Renibon, es un testimonio del “amor que nunca dice basta”; hasta hoy, el amor generoso de Dios y su misión siguen inspirándonos a través del carisma y la presencia de Vedruna. ¡Viva la familia Vedruna!

El día concluyó con abrazos y recordando los momentos gloriosos del día en que nosotros, los laicos Vedruna, nos unimos a la familia Vedruna.     

Hna. Brenda M. Grapinag, ccv, y Marlene Barcebal, Laica Vedruna

Tagaytay: triple celebración del 22 de mayo

El 22 de mayo de 2026 fue una memorable celebración triple para la Familia Vedruna en la ciudad de Tagaytay. 

En primer lugar, la conmemoración del día de Santa Joaquina. Comenzó con la celebración de la Santa Eucaristía oficiada por el P. Royce Quintillan, OFM Cap. Pronunció una homilía muy conmovedora en la que mencionó la estrecha relación de Santa Joaquina con los franciscanos, debido a su deseo de abrazar la pobreza; es más, había tomado el nombre religioso de Madre Joaquina del Padre San Francisco. 

En segundo lugar, la celebración por el Bicentenario de la fundación de las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna. Las hermanas Judy y Rosie hablaron sobre Santa Joaquina antes de la misa: sus valores y su motivación para fundar el Instituto, “para gloria de Dios y bien del prójimo”. También compartieron sobre el carisma y la fundación de las Delegación de Filipinas en octubre de 1972. Asimismo, hablaron sobre la implicación de las hermanas en las parroquias, las escuelas y el leprosario. 

En tercer lugar, celebramos el 21.º aniversario de la fundación del complejo de Santa Joaquina de Vedruna, donde las siete familias que antes eran ocupantes ilegales en la ciudad de Tagaytay son ahora propietarias de sus parcelas. Gracias a los esfuerzos de las Hermanas Vedruna, que solicitaron donaciones a sus familiares y amigos en España y pudieron comprar un terreno, lo subdividieron en ocho parcelas para las siete familias y reservaron una para actividades polivalentes, como la celebración de reuniones, eventos y ocasiones especiales, y celebraciones eucarísticas.

Uno de los cabezas de familia compartió que, para él, Santa Joaquina es una madre. Gracias a ella, las Hermanas Vedruna vinieron a la ciudad de Tagaytay y les consiguieron parcelas para viviendas. Ahora ya no temen que los desalojen una y otra vez ni que las autoridades gubernamentales derriben sus casas, ya que, gracias a la presencia de las hermanas, se han convertido en propietarios legales de esta casa y esta parcela. Hay alegría y paz cuando tienen algo que pueden llamar suyo.

Tras la celebración eucarística, nos reunimos para disfrutar de un suntuoso almuerzo preparado y compartido por cada familia. Las Hermanas consiguieron que unos amigos donaran un cochinillo asado, al que los filipinos llaman «lechón de leche». Algunas hermanas de la Delegación y de la comunidad de la Casa AIPN también se unieron a nosotras en la celebración.

Hna. Judith Padasas, ccv