Fe y acción en Brasil: contra la trata de personas en Minas Gerais

En la Provincia VedrunAmérica se han sembrado múltiples semillas para combatir esa llaga de la humanidad que es la trata de personas y la venta de órganos. Estas acciones se desarrollan en diversos países donde está presente la Congregación, con participación de hermanas, laicos y laicas comprometidos, muchas veces en colaboración con las Conferencias de Religiosos y Religiosas que brindan soporte a este trabajo. En el Día Mundial contra la Trata, queremos compartir cómo se vive esta misión en Brasil.

Una red de lucha desde la Vida Religiosa Consagrada

La Conferencia de Religiosos/as de Brasil (CRB), por tratarse de un país extenso, organiza la Vida Religiosa Consagrada (VRC) por regiones. Mi experiencia se desarrolla en la ciudad de Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais.

La Red “Um Grito Pela Vida” comenzó su misión en 2007. Desde entonces, se ha vinculado con otras redes a nivel latinoamericano e internacional, como la Red Nacional “Um Grito Pela Vida” (CRB Nacional), la Red CLAMOR de la CLAR y la Red “Talita Kum” de la UISG, en Roma.

Nuestro recorrido ha sido un proceso de profundo crecimiento y enriquecimiento, con la participación de numerosas congregaciones (femeninas y masculinas), así como de muchos laicos y laicas vinculados a la CRB a través de las congregaciones y diversos organismos pastorales.

Un proyecto inspirado en el Evangelio

La red trabaja por medio de proyectos, cada uno guiado por un texto bíblico específico. El que nos acompaña actualmente es Lucas 24,13-35, que narra la experiencia de los discípulos de Emaús. Nos sentimos reflejadas en ese caminar compartido, en el deseo de comprender la realidad, acogerla, y desde ahí, actuar con esperanza.

Conversa por el camino

Los miembros de este grupo pertenecen a distintas congregaciones y contextos. A menudo compartimos el dolor de quienes viven en situación de vulnerabilidad: desempleo, hambre, violencia, maltrato. Las personas, especialmente niños, adolescentes, jóvenes y mujeres, son constantemente expuestas a propuestas engañosas relacionadas con la prostitución, el trabajo esclavo o la venta de órganos.

Frente a esta realidad, sentimos la urgencia de actuar, incluso sin tener siempre respuestas claras. Por eso nos reunimos, reflexionamos, nos capacitamos y colaboramos con otras organizaciones. La esperanza nos impulsa a seguir, aunque no siempre veamos la luz al final del túnel.

La vida religiosa consagrada no puede permanecer indiferente ante este contexto. Compartimos, también entre nosotras, la angustia de no saber siempre cómo “abrir los ojos” de quienes están en riesgo. Sentimos el deseo de actuar con sencillez, pero con sabiduría, para prevenir y orientar.

Nos reunimos con frecuencia, incluso de forma virtual en tiempos difíciles, para debatir, capacitarnos y conectarnos con otras organizaciones que luchan por la misma causa. Aunque a veces parezca difícil ver la luz al final del túnel, mantenemos la esperanza de encontrar caminos.

Jesús se aproxima y nos ilumina: nuestros objetivos

Objetivo general

  • Qué hacer: Desarrollar acciones que favorezcan la toma de conciencia colectiva, superen el miedo y restauren la esperanza. Sensibilizar a la sociedad, prevenir, visibilizar y defender la vida en todas sus formas, especialmente ante los abusos causados por la trata de personas, explotación sexual, tráfico de órganos, trabajo infantil, esclavitud laboral y otras formas de violencia y opresión.
  • A través de: Lectura, estudio y reflexión conjunta con grupos afines, como la Red Nacional e Internacional “Um Grito Pela Vida”, Talita Kum y grupos interregionales; además de acciones específicas en lugares como las “ocupaciones”, parroquias, escuelas y centros en los que está presente la Vida Religiosa Consagrada en todo el estado.
  • Con el fin de: Colaborar en la erradicación de esta grave realidad y construir, poco a poco, un mundo nuevo.

Objetivos específicos

  • Promover una formación constante que nos ayude a actuar con realismo y eficacia, compartiendo aprendizajes para vencer el miedo y sostener la esperanza.
  • Abrir espacios para la prevención y ayudar a quienes están en riesgo a salir del peligro.
  • Estar presentes donde la vida clama, difundiendo información sobre peligros y recursos. Enseñar cómo denunciar y dónde pedir ayuda.
  • Crear y distribuir materiales informativos que ayuden a otros a involucrarse.
  • Establecer alianzas con grupos e instituciones que promueven la dignidad humana y luchan por la prevención de la trata.

Compartimos la mesa, consensuamos las metas y fuimos bendecidos

Al llegar a casa, Jesús fingió que debía seguir su camino. Pero al anochecer, lo invitamos a quedarse. Los caminos eran peligrosos y el desconocido aceptó. Durante la cena —sencilla pero sustanciosa— compartimos nuestras metas y, al invitarlo a bendecir la mesa, comprendimos quién era. Era Jesús. Lo reconocimos en el gesto, en la palabra, en el ardor del corazón. Y aunque desapareció de nuestra vista, comprendimos que podíamos seguir adelante, incluso en la noche.

Metas compartidas y consensuadas

  • Coordinar esfuerzos, actuar en red y colaborar con la sociedad civil y las autoridades, especialmente el Consejo Tutelar.
  • Fortalecer la comunicación y la formación.
  • Sensibilizar e informar a la sociedad sobre la trata de personas, la explotación sexual y el abuso.
  • Realizar acciones concretas de prevención, atención y promoción para las víctimas.
  • Colocar este problema en la agenda pública, especialmente en escuelas, hospitales, comunidades y grupos sociales.

Regresamos a Jerusalén

Aunque era tarde, nos levantamos y corrimos a Jerusalén para contar lo vivido y compartir la misión. Luego de esa reunión, en la que Jesús volvió a hacerse presente, preparamos nuestro programa de acción. Sabemos que no estamos solas: somos un grupo misionero entre muchos otros que trabajan desde la CRB de Minas Gerais.

El programa contempla fechas clave para la lucha contra la trata:

  • 28 de enero: Día nacional de combate al tráfico humano.
  • 18 de mayo: Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual Infantil.
  • 30 de julio: Día Mundial contra la Trata de Personas.
  • 23 de septiembre: Día Internacional contra la Explotación Sexual de Mujeres.

También incluye nuestras reuniones ordinarias (el último martes de cada mes) y eventos especiales, como la celebración de los 15 años de la Red en Brasil, así como otras fechas significativas como los días de los pueblos indígenas y de la población negra.

Conscientes de la dureza de la tarea, no nos desanimamos. Seguimos en la lucha, y cada pequeño logro es motivo de gran alegría.

Hna. Virma Barion, ccv