En el Camino de San Miguel, en Montserrat, el pasado jueves 21 de mayo fue inaugurada una nueva escultura de Santa Joaquina de Vedruna, realizada por el artista Jordi Coll, por encargo de la congregación Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna en Europa y la Fundació Vedruna Catalunya Educació. La imagen se suma a la Ruta de los Fundadores, promovida por la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña, que destaca la contribución de diversas figuras religiosas a la vida educativa catalana.
Joaquina aparece con los brazos abiertos en señal de bienvenida, el rostro sereno y los pies firmemente plantados en el suelo, representando así su actitud humilde, cercanía y disposición a ayudar. La composición se articula en dos piezas, sugiriendo una puerta que se abre, una palabra que despierta. Así, la obra de Joaquina se presenta como un proceso que debe continuarse: un legado que las generaciones futuras deben hacer suyo.
La inauguración tuvo lugar con una ceremonia solemne, comenzando con una misa conventual en la basílica de Santa María de Montserrat. A continuación, los casi doscientos invitados se desplazaron al camino de San Miguel, donde está situada la escultura, para la segunda parte de la inauguración. Allí se realizó la bendición de la escultura por parte del prior del Monasterio de Montserrat, Jordi Puigdevall.
También hubo un espacio para diversas intervenciones, como la Hermana General María Teresa Cuervo, que agradeció al escultor haber captado “la cercanía maternal y el abrazo acogedor, junto con el dinamismo de la misión, la apertura de mente y corazón y la trascendencia” que marcaron la vida de Joaquina. Asimismo, también compartió unas palabras la Hna. Montserrat Espinalt, presidenta de la Fundació Vedruna Catalunya Educació.
Joaquina se presenta ante nosotros como mujer, sin el velo que le cubra la cabeza y con los pies sobre la tierra, sin peana, mostrándonos su cercanía y humanidad. Los brazos, siempre abiertos, como símbolo de bienvenida y cobijo. Su figura aparece dando un paso hacia adelante, para recibirnos con total cordialidad y amor. […]
Cada golpe dado, debe tener la fuerza suficiente y precisa para romper la piedra, pero a su vez, el cuidado para no romper más de lo necesario. Hay que descubrir y respetar cada rotura, cada forma, antes de golpear de nuevo.
Fuerza y cuidado eran las palabras que venían a mi mente, mientras contemplaba cómo iban apareciendo la cara, las manos, las rodillas, etc. Convirtiéndose, estas palabras, en reflexiones sobre el arte de educar, de enseñar, de acompañar. Fuerza y cuidado.
Palabras de Jordi Coll, escultor de la obra
Por último, un grupo de alumnos de 5º y 6º de la escuela Vedruna Vall de Terrassa interpretó dos piezas musicales para clausurar la inauguración: “Cançó dels 200”, con letra de Joan Rial y música de Jordi Domènech, y “Nostra Catalunya”, de la hermana Vedruna Mabel Burgell.



