La comunidad de Cantaura (Venezuela) vive un mes de fe y renovación junto a Santa Joaquina de Vedruna

EEl mes de agosto ha dejado una huella profunda en el corazón de nuestra comunidad en la Capilla Santa Joaquina de Vedruna, en Cantaura, Venezuela. Ha sido un tiempo de gracia, encuentro y renovación espiritual, donde la fe se tradujo en oración compartida, servicio alegre y un compromiso renovado con nuestras familias y la juventud.

Uno de los momentos cumbre de este periodo fue la celebración de la Asunción de la Santísima Virgen María, donde nos unimos para contemplar el misterio de su gloria a través de un emotivo Rosario Viviente. Cada misterio y cada avemaría encendieron la luz del Evangelio en nuestros corazones, recordándonos que María es guía constante, refugio de esperanza y modelo de entrega incondicional. Ver a la comunidad reunida en torno al altar fue un testimonio vivo de la presencia de la Madre de Dios en nuestro pueblo.

En este mismo espíritu de fiesta, celebramos con profunda alegría nuestro Primer Plan Vacacional Vedruna, enmarcado en la conmemoración de la pascua de Santa Joaquina de Vedruna. Fue una experiencia integradora y festiva que contó con la asistencia activa de los padres, quienes, junto a sus hijos, compartieron dinámicas, aprendizaje y momentos de oración. La presencia de las familias enriqueció cada jornada, demostrando que la fe se vive y se transmite mejor cuando caminamos juntos.

Todo este fructífero trabajo fue posible gracias al esfuerzo compartido. Agradecemos de manera especial el acompañamiento pastoral y la entrega generosa del acólito Julio Canache y del seminarista Samuel Suniaga, quienes, con su testimonio, animaron cada una de las actividades. De igual forma, reconocemos la labor incansable de los colaboradores de la Parroquia San Judas Tadeo, cuya dedicación desinteresada hizo posible esta hermosa vivencia comunitaria.

Celebrar la Pascua de Santa Joaquina de Vedruna nos invita a contemplar el verdadero sentido del «paso» a la vida eterna: una entrega que no se apaga, sino que germina en obras de amor, educación y servicio. Su legado nos recuerda que la santidad cotidiana se construye con paciencia, caridad y puertas abiertas hacia el prójimo. Que el ejemplo de su pascua siga encendiendo en las familias de Cantaura el deseo de vivir con fe firme, esperanza renovada y un corazón siempre dispuesto a servir.

Jesús Meneses, Laica Vedruna