El fin de semana del 9 y 10 de mayo, representantes de todos los proyectos que integramos la red SEL de misión nos reunimos en Vic para seguir nuestro camino como red. La celebración del Bicentenario Vedruna era el motivo perfecto para viajar al origen geográfico, sentimental y carismático de nuestra familia.
El hilo conductor del encuentro fue la construcción de una casa. De los cimientos que la sostienen al tejado que la protege; de las paredes que abrigan, a las ventanas que se abren para dejar pasar el aire y la luz, y a las puertas por donde se sale y se recibe…
El sábado fue un día de vuelta al pasado. Para vivir con sentido el presente y proyectar un futuro posible necesitamos saber de dónde venimos, qué nos ha traído hasta aquí. Volvimos a las raíces, a los cimientos de esta casa de puertas abiertas, construida sobre roca, que quiere ser nuestra Familia Carismática Vedruna. Una casa que ha resistido el paso del tiempo y las tormentas del invierno y que 200 años después sigue albergando un carisma para el mundo.
Para ello empezamos disfrutando de la reflexión que nos ofreció Teo Corral, del Equipo Provincial de la Provincia Vedruna Europa (PVE), sobre el rostro social de Joaquina: el rostro de quien participa de la herida del mundo pero también del vigor imparable de la vida; el rostro de una mujer que en lo ordinario de la vida es capaz de alumbrar lo extraordinario y que siente la llamada de Dios a la transformación de la realidad sufriente de su tiempo, conjugando tres verbos: Sanar, Educar y Liberar.
Preparado el corazón con este fundamento y acompañados por Alba Company, profesora encargada del área de identidad carismática en el Equipo de Gestión de la Fundació Vedruna Cataluña Educació, nos pusimos en camino hacia la iglesia de la Divina Pastora.
Allí donde el encuentro casual de Joaquina y el Padre Esteban empezaba a alumbrar una nueva realidad de vida religiosa y donde años más tarde, un 26 de febrero, Joaquina y sus primeras compañeras se constituyeron en la primera comunidad Vedruna, nos congregamos en ambiente de oración y celebración para compartir aquello que agradecemos del trabajo realizado en cada uno de los proyectos.
Alba, con emoción y pasión contagiosas, y con mucho humor, nos fue conduciendo por las calles de Vic y acercándonos a aquellos comienzos. Plantando cara a la lluvia, la ruta nos llevó finalmente al Manso Escorial, recién reconvertido en espacio museístico y centro de interpretación Vedruna. Mamen Barrena y Ramón Rial, ambos miembros de la Comisión Espacio Manso, nos hicieron una ruta guiada por este nuevo espacio. La visita acabó en la cocina, donde al calor del hogar, Mamen y Sisita Fiol alentaron nuestro ser familia carismática. Este primer día acabó en fiesta: cena especial, tarta de cumpleaños, cava solidario, música y baile. Todo colabora a estrechar lazos y alentar la pertenencia.
El domingo por la mañana volvimos al presente haciendo un recorrido por los distintos proyectos, a través de diferentes talleres.
Tras este recorrido por los diferentes proyectos, Sisita Fiol hizo un repaso histórico de cómo se llegó en la PVE a configurar nuestro actual funcionamiento en redes de misión y el equipo coordinador recordó qué pasos se han dado como Red, teniendo como brújula nuestro Plan de Acción, y en qué momento nos encontramos.
Inma Gala, del Equipo Provincial, nos ofreció una reflexión sobre el impacto social de la Red SEL y Carmen Lleyda nos presentó lo que se está haciendo desde el Eje de JPIC, especialmente centrado este año de Bicentenario en el problema de la falta de vivienda digna.
Finalmente y pensando en futuro, Mª José Fenández Cantalejo, con amplia experiencia en gestión de proyectos, nos explicó cómo desde la Red se va a intentar generar una herramienta técnica para medir este impacto y seguir caminando en cada proyecto, y como Red, en línea de transformación y respuesta a la realidad.
Un sentido gesto de envío de nuevo a nuestras realidades, dirigido por María José Meira, del Equipo General, puso fin a nuestro fin de semana de encuentro.
Agradecemos a las hermanas de la Casa Mare su acogida, al equipo coordinador y a todos los colaboradores su trabajo, el enorme esfuerzo de preparación, reflexión, el cariño, los detalles y todo lo invertido para que nos sintiéramos a gusto y en familia.
Red SEL, Provincia Vedruna Europa



