Llevando el fuego Vedruna: amor que se comparte y transforma

El domingo 11 de octubre, los jóvenes de la Misión Juvenil Vedruna (MJV) del Ermitaño, Lima, nos reunimos para llevar el fuego Vedruna a los residentes de la Casa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, donde viven 135 personas mayores, mujeres y hombres.

Fue una mañana llena de alegría, encuentro y fraternidad. Compartimos historias, sonrisas, bailes y juegos, creando momentos entrañables en los que todos los abuelos y abuelas pudieron disfrutar, sentirse acogidos y reconocidos en su dignidad e importancia.

Para quienes participamos en esta misión, la experiencia fue de una gran riqueza interior. Nos ayudó a recordar con cariño a nuestros propios abuelos y abuelas, y también a imaginar cómo habría sido conocerlos, pues algunos de nosotros no tuvimos esa oportunidad.

Cada misión que realizamos deja una huella en nuestra vida y nos ayuda a descubrir el valor de entregarnos a los demás. Así, seguimos haciendo vida las palabras de santa Joaquina de Vedruna: «Amor y más amor que nunca dice basta».

Porque llevar el fuego Vedruna es compartir el amor, encender sonrisas y hacer que cada encuentro se convierta en una oportunidad para amar y servir.

Misión Juvenil Vedruna (MJV) del Ermitaño – Lima