Con profunda alegría y gratitud, la Familia Carismática Vedruna en República Dominicana celebró la Eucaristía del Bicentenario de las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna, el sábado 23 de mayo de 2026, en la Parroquia San Felipe Apóstol de Villa Mella. La celebración fue presidida por Monseñor Francisco Ozoria Acosta y reunió a hermanas, sacerdotes, religiosos/as, jóvenes, familias, comunidades educativas y amigos/as de la misión Vedruna.
La Eucaristía estuvo marcada por un ambiente de alegría, esperanza y acción de gracias por los 200 años de historia iniciados por Santa Joaquina de Vedruna en 1826, y de estos, 74 años de presencia en República Dominicana inspirando una misión de educación, sanación, promoción de la mujer, la juventud y cercanía con los pobres y más necesitados.
Durante la celebración se destacó el lema del Bicentenario: “Amor generoso, misión que inspira”, recordando el legado de entrega generosa que continúa vivo en tantos pueblos y culturas donde la misión Vedruna sigue sembrando esperanza y cosechando alegrías.
En la liturgia participaron miembros de distintas comunidades y obras Vedruna, quienes elevaron oraciones por la Iglesia, las vocaciones, la paz del mundo, los enfermos y las jóvenes del país que representarán a la Provincia VedrunAmérica en el Encuentro Internacional de Jóvenes en Vic, Barcelona.
La celebración contó también con la valiosa presencia de las familias de las hermanas Vedruna, quienes, con su cercanía, apoyo y testimonio, forman parte importante de esta historia de vocación y entrega. Su participación hizo aún más especial este encuentro de gratitud y acción de gracias.
También se agradeció de manera especial a Monseñor Francisco Ozoria, a los sacerdotes amigos en la misión que concelebraron, religiosos presentes, al coro, a los colaboradores incansables de la Parroquia San Felipe y a todas las personas que hicieron posible esta celebración de fe y fraternidad.
Al finalizar la Eucaristía, los asistentes compartieron un almuerzo fraterno junto a las hermanas, familiares, amigos/as, y miembros de las distintas comunidades, en un ambiente de alegría, cercanía y comunión, fortaleciendo los lazos que unen a la gran Familia Vedruna.
Esta conmemoración bicentenaria renueva el compromiso de la Familia Vedruna presente en República Dominicana de seguir abrazando las necesidades de los pueblos, educando desde el amor, sanando con cercanía y anunciando el Evangelio con alegría y sencillez.
Que esta Eucaristía nos impulse a seguir siendo luz, consuelo y esperanza en tierras dominicanas.
Hna. Belky Hernández, ccv



