Para nosotras, Carmelitas Vedruna, hablar de Jimaní es hablar de Haití, la misión se hace única. Es una presencia que acompaña al pueblo hermano de Haití. Una presencia fortalece, sensibiliza y enriquece a la otra.
Haití: Un campamento para crecer en el espíritu de Santa Joaquina
Del 29 de junio al 24 de julio, la Escuela Vedruna de Fonds-Parisien vivió con gran alegría su Campamento de Verano 2026, inspirado en el lema del Año Bicentenario: «Amor generoso, misión que inspira«.
Para favorecer la participación de todos, el campamento se organizó por edades: dos semanas para los niños más pequeños y dos semanas para los mayores.
A lo largo del campamento se profundizó en dos grandes temas. En la primera etapa, «Amor generoso», los participantes descubrieron el valor de la amistad, el compartir, el servicio y el respeto. En la segunda, «Misión que inspira», comprendieron que cada uno puede ser luz para los demás, sembrando alegría, esperanza y solidaridad en su entorno.
Cada jornada combinó momentos de formación, artesanía, deporte y danza, favoreciendo el aprendizaje, la creatividad, el trabajo en equipo y la sana convivencia.
Durante todo el campamento nos acompañaron las enseñanzas de Santa Joaquina de Vedruna, especialmente su invitación a «Hacerlo todo por amor y nada por la fuerza», inspirando a los niños a vivir con generosidad, alegría y espíritu de servicio. También se les animó a descubrir que cada pequeño gesto de amor puede convertirse en una misión que transforma la vida de quienes nos rodean.
Hna. Marta Peña, ccv
Jimaní-El Limón. Campamento del Cuidado: una experiencia para aprender a cuidar la vida y la casa común
«Si entre todos nos cuidamos, entre todos disfrutamos» fue el lema que animó el Campamento del Cuidado, una propuesta formativa y recreativa dirigida a niños y niñas de 7 a 12 años, con el propósito de promover el cuidado de sí mismos, de los demás y de la Madre Tierra.
El campamento se llevó a cabo durante dos semanas en Jimaní y una semana en El Limón, comunidades pertenecientes a la Parroquia San José, atendida por los Misioneros Claretianos, con quienes compartimos la labor pastoral.
Durante estas semanas, los participantes disfrutaron de una variada programación de juegos, dinámicas, talleres, cantos, espacios de reflexión y actividades comunitarias que favorecieron el aprendizaje de valores como la solidaridad, el respeto, la responsabilidad y el compromiso con el cuidado de la creación. Cada jornada estuvo marcada por la alegría, la convivencia y el entusiasmo de los niños.
Un elemento fundamental de esta experiencia fue la participación de un numeroso grupo de monitores voluntarios, en su mayoría estudiantes del Liceo de Jimaní, muchos de ellos de ascendencia haitiana. Su dedicación, creatividad y espíritu de servicio hicieron posible el desarrollo de cada actividad, convirtiéndose en un valioso testimonio de compromiso con su comunidad.
Como broche final, niños, monitores y animadores realizaron una marcha de sensibilización por las calles de Jimaní, llevando cantos, mensajes y carteles para invitar a la población a cuidar el medio ambiente y asumir un compromiso responsable con la casa común. La acogida de la comunidad fue muy positiva y permitió hacer visible el mensaje que los niños habían trabajado durante todo el campamento.
Esta iniciativa reafirma nuestro compromiso con una educación que forma personas conscientes, solidarias y comprometidas con la construcción de un mundo más fraterno y sostenible. Sembrar en los niños el amor por la creación y el cuidado de los demás es sembrar esperanza para el futuro.
Hna. Maria Lusitania da Souza, ccv



