200 años amando y educando en cada rincón de Venezuela

En un ambiente de profunda fe, gratitud y fraternidad, la familia Vedruna en Venezuela celebró la fiesta de Santa Joaquina de Vedruna, un acontecimiento marcado por la alegría del Año Bicentenario con el que venimos dándole sentido a todo nuestro quehacer educativo pastoral desde la sinodalidad. 

Cada comunidad educativa se convirtió en un espacio de reencuentro y comunión. Bajo el lema de la “sinodalidad” que caracteriza a esta obra educativa y pastoral, los centros Vedruna vivieron una jornada memorable que conectaron el pasado, el presente y el futuro de su legado como familia carismática en el país haciendo eco de aquellas palabras de Joaquina:

«Mucho nos hemos de amar y muy unidas hemos de estar»

Joaquina de vedruna

El centro de las celebraciones fue la Eucaristía de Acción de Gracias. En ella se agradeció por los 200 años de historia, carisma y servicio Vedruna en el mundo. Durante estas celebraciones litúrgicas, un nutrido grupo de niños y jóvenes realizaron sus Primeras Comuniones, recibiendo el sacramento con el entusiasmo de saberse parte de esta gran familia espiritual. 

La fiesta de Santa Joaquina propició el escenario perfecto para el reencuentro de antiguos alumnos, docentes activos y jubilados, familias y religiosas compartieron mesas, anécdotas y abrazos fraternos. Esta interacción generacional demostró que el espíritu de Santa Joaquina sigue vivo, latiendo con fuerza en cada rincón de Venezuela donde hay presencia Vedruna (Anaco, San Félix, Puerto Ordaz, Cagua y Caracas).

La celebración concluyó con cantos, expresiones culturales y el compromiso renovado de seguir educando y sirviendo con el estilo tierno y firme que heredamos de Joaquina de Vedruna, unidos en una sola voz de alegría nacional sintiéndonos Vedruna hoy.

Prof. Giclis Santamaria