Celebración de Apertura del Bicentenario Vedruna en Vic

El esperado 26 de febrero de 2026, fecha exacta del 200 aniversario de nuestra Congregación Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna, llegó por fin. Después de incontables preparativos, a lo largo de muchos meses y desde las distintas partes del mundo donde hay presencia de la Familia Vedruna, una representación de esta se congregó presencialmente en Vic para celebrar esta fecha tan especial, dando gracias por estos 200 años de historia nacidos del encuentro de Santa Joaquina con el Buen Jesús, fuente primera de nuestro carisma.

En torno a 300 personas nos reunimos en Vic, representando a la Familia Vedruna en Misión: una presencia internacional, intergeneracional, intercultural, acompañada por personas e instituciones invitadas para la ocasión. 

Celebramos juntas a lo largo de toda la jornada, comenzando con una Eucaristía solemne en la Iglesia de la Casa Madre, en la que se sumaron más de 350 personas de manera online, haciéndonos sentir su apoyo, cariño y oración. Después de la Eucaristía, en el salón de actos del Colegio Vedruna Escorial, asistimos a la presentación del Proyecto Casa Manso, en la que los distintos equipos que participaron presentaron su trabajo y compartieron su sentir. A continuación, nos desplazamos al polideportivo del mismo colegio, donde disfrutamos de una comida festiva, servida por los jóvenes de la Formación Profesional de Vedruna Gràcia, Barcelona. Tras compartir no solo la comida, sino también numerosos saludos y felicitaciones, nos desplazamos a la Casa Manso para su inauguración oficial. 

A lo largo de todo el día, durante todos los momentos vividos, y allí donde se mirara, se encontraban sonrisas cargadas de alegría y emoción. El ambiente compartido entre hermanas, laicas y laicos, amigos e invitados era de entusiasmo y conexión; por todas partes se veían abrazos, conversaciones animadas, miradas encendidas. La presencia del Buen Jesús se sintió entre todas nosotras, en esa fraternidad sencilla y alegre que tanto deseaba Joaquina para sus hijas e hijos. Fue una jornada de celebración honda, cargada de significado y conciencia, y fue un regalo para todos los asistentes poder formar parte de ella. 

Eucaristía Solemne, Iglesia de Casa Madre

La Iglesia de la Casa Madre abrió sus puertas a las diez de la mañana para dejar entrar a los casi 300 invitados a la Eucaristía. Entre saludos y abrazos, fueron instalándose en los bancos frente al altar. A las 10:30 se inició la transmisión en directo, gracias a la cual en torno a 400 personas se conectaron de manera online desde todos los rincones del mundo, haciendo presente así a la Familia Vedruna en misión. En el chat de la retransmisión, nos hicieron llegar sus mensajes de felicitación, cariño y muchas oraciones.

La ceremonia comenzó con la monición de entrada, presentada por María Irizar, consejera del Equipo General. Tras ella, cinco hermanas de India se dirigieron al altar con una danza dedicada a la ocasión, seguidas por la Hna. General, María Teresa Cuervo, portando un cuadro de Santa Joaquina que presidió la ceremonia, recordándonos su mirada siempre puesta en el Buen Jesús, a quien llamó con ternura y confianza a lo largo de toda su vida.

A continuación, la procesión de entrada recorrió el pasillo hacia el altar: María Gracia Gil, Hermana Provincial de Europa, portando la Biblia; y las hermanas Dolors García, Stella Maris Mansilla, Maggie D’Costa y Nuria Juvanteny, llevando pancartas con los continentes donde hay presencia Vedruna y las fechas de llegada a cada uno. Seguidamente, los ocho sacerdotes amigos de la familia que concelebraron, junto con Mons. Obispo de Vic, Romà Casanova, y S.E.R. Cardenal Seán O’Malley. 

En la liturgia se hicieron presentes cuatro de las lenguas habladas en la Familia: el catalán, el español, el inglés y el francés. Las lecturas fueron compartidas por las hermanas Rita Aragón, Marguerite Mbima, Puy Araujo y Dolly Michael. Escuchamos las peticiones de la voz de la hermana Mª Dolors Bosch, y de Gonzalo Embid.

La ceremonia fue sencilla, a la vez que solemne y sentida. Todos los cantos y el salmo fueron interpretados por Ain Karem, que llenó la iglesia con su belleza. Los invitados escucharon cada palabra compartida con atención y emoción. 

Uno de los momentos destacados fue la presentación de las ofrendas, que incluyeron los planos del proyecto Casa Manso y una miniatura del edificio, entre otros símbolos para representar a las hermanas, la casa común y los tres espíritus del carisma (educar, sanar y liberar). Fueron portadas por las hermanas Adoración Pujadas, Lucy Mathara, Carmen Carrandi y Carme Molist, María Inés García y Sisita Fiol, junto con Mamen Barrena, Minerva Peña, David Frutos y Josep Closa. Otro momento a resaltar fue la adoración de las hermanas de India durante el amén tras la doxología. 

Por su parte, el Cardenal Séan O’Malley nos regaló una preciosa homilía, en la que recordó los inicios de Joaquina acercándose a capuchinos y San Francisco de Asís, habló de su vínculo con nuestra familia en numerosos espacios de misión que le hicieron conocer y admirar el carisma Vedruna; y celebró los 200 años de nuestra Familia con el profundo cariño de una amistad de décadas.

El broche final fue la interpretación del himno del Bicentenario de la Fundación Vedruna Educación, cantado por alumnos del Colegio Nuestra Señora del Carmen, de Toledo. Todos los invitados se unieron a él con el corazón y las palmas que no dejaron de batir al son de la guitarra: fue la manera perfecta de dar cierre a la celebración Eucarística. 

Presentación del Proyecto Casa Manso

En el salón de actos del Colegio Vedruna Escorial, junto a la iglesia de la Casa Madre, María José Meira, consejera del Equipo General, guió la presentación de los diversos equipos que han participado en el proceso de rehabilitación de la Casa Manso. 

La primera intervención fue de la hermana Mabel Burgell, gran conocedora de la historia de la Congregación, la vida de Joaquina, y el Manso Escorial. Con la elocuencia y profundidad que la caracterizan, compartió los orígenes del proyecto de rehabilitación: todo nació con la inquietud de las hermanas de la comunidad que vivía en el Manso Escorial por preservar la casa. Su propuesta fue presentada al anterior Equipo General, a quien Mabel agradeció por acogerla y darle impulso, cuyo relevo tomó el actual Equipo General, hasta materializarlo en el proyecto que vemos hoy. Mabel hizo mención en su intervención a la hermana Imma Bonada, recientemente fallecida, que formó parte de esta iniciativa desde el inicio, y nos invitó a tenerla presente. 

A continuación, María José invitó a la Comisión de Espacio Manso a compartir su experiencia a lo largo del proceso, y retomó el recuerdo de Imma Bonada invitando a un minuto de silencio por ella. Después, Alicia Avis, Virginia Félix, Mamen Barrena y Ramón Rial tomaron asiento, para compartir a través de un diálogo el camino vivido por la comisión. Virginia habló desde un enfoque carismático, destacando el hilo que une el pasado de la casa con la actualidad; Ramón aportó datos sobre el contexto histórico en el que transcurrió la vida de Joaquina y cómo se refleja en la casa; Mamen resaltó la presencia de Joaquina en todo el proyecto. 

Tras ellos, la hermana Herminia Álvarez, administradora y ecónoma general, introdujo al equipo de rehabilitación arquitectónica. Miguel Ángel Santibáñez, arquitecto asesor de la Congregación, dedicó a sus compañeros y a las hermanas palabras de gratitud; Santi Casas, en la dirección facultativa junto con Toni Casas, explicó cómo trabajaron para hacer una intervención integral a la casa, jardín e instalaciones, que respondiera a los dos usos del edificio: como museo para mostrar el legado de Joaquina de Vedruna, pero también como casa donde continuará viviendo una comunidad de hermanas. Finalmente, Nuria Matencio compartió algunas de las dificultades que se encontraron por el camino: como arquitecta técnica, fue la encargada de enfrentar todas las sorpresas e imprevistos de la obra, pero en sus palabras había alegría por haberlas superado. 

Por último, Raimon Casals y Marc Saborit compartieron desde el enfoque del diseño del proyecto museográfico. Destacaron la relación fácil, franca, directa y abierta con la Congregación y la Comisión, señalando que el buen resultado es fruto de ese trabajo armonioso. Señalaron cómo fue un desafío y a la vez una gran posibilidad la tarea de explicar la vida de alguien del siglo XIX en el siglo XXI, y cómo ese diálogo en el tiempo es una parte central del recorrido por la Casa Manso. También nombraron algunos de los ejes transversales de su propuesta: la participación, el espacio vivo, las cartas de Joaquina o el mobiliario. 

La presentación fue amenizada al principio y al final con la actuación musical de los alumnos de 6ª de primaria del Colegio Vedruna Escorial. En el inicio del acto, interpretaron “Cançó a la Santa Madre”, un canto escrito por Mabel Burgell hace más de cinco décadas; y terminaron con el canto esperanzador titulado “Fins Ará”. 

Comida festiva

Tras tantas emociones e información, nos dirigimos al polideportivo del colegio, donde nos esperaba la comida festiva. Disfrutamos de compartir en familia en torno a la mesa: las conversaciones en todos los rincones eran animadas y alegres. 

El servicio fue realizado por los jóvenes de la Formación Profesional de Gràcia, en Barcelona: fue una alegría contar con su atención cuidada y atenta. 

Inauguración Casa Manso

Después de la comida, nos dirigimos desde la Casa Madre a la Casa Manso. Al llegar, la hermana general María Teresa Cuervo compartió unas palabras para inaugurar oficialmente la Casa Manso: en ellas se notaba la emoción por este acontecimiento histórico, por el profundo significado de este lugar para nuestra familia, y por la ilusión de verlo transformado después de un largo proceso. 

A continuación, Raimon Casals explicó el sentido del mástil que se encuentra a la entrada: una novedad en el espacio, de imponente altura dividida en tres fragmentos, cuenta con una gran “J” en lo alto. En su cima se encuentra una luz que, al encenderse, apunta a la que era la habitación de matrimonio de Joaquina, y simboliza el carisma Vedruna en el mundo, siendo Vic un faro de referencia para toda nuestra Familia. 

En la nueva entrada de Casa Manso, que se hace por una puerta que se ha recuperado en esta rehabilitación tras estar tapiada, se encuentra una nueva placa con un relieve de Joaquina. Se trata de una obra de Teresa Guerrero y Javier Martínez, que han preparado especialmente para esta inauguración. La imagen muestra a una Joaquina joven y los tres espíritus, educar, sanar y liberar, a su alrededor. En sus manos porta una llama encendida, que simboliza el carisma que sigue vivo hoy, doscientos años después. Al estar realizada en bronce, a medida que los visitantes pasen y toquen la llama, se mantendrá brillante como el fuego vivo que representa.

Después de las distintas presentaciones, los invitados fueron entrando por grupos a hacer el recorrido por la Casa como lo harán en el futuro los visitantes, pasando por la cocina, la habitación de Joaquina, su celda, el desván… pero también la capilla, un nuevo espacio donde se encuentra la urna con los restos de Joaquina, y donde están ubicados los vitrales que antes lucían las ventanas del edificio. Al salir, muchas personas se mostraban conmovidas por la visita, y hablaban del ambiente de recogimiento y emoción que se respira en todos los espacios. 

“Casa Manso. Joaquina de Vedruna”, después de esta inauguración oficial en este día señalado, continuará en obras, recibiendo los últimos toques finales, de cara a su próxima apertura al público. 


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