Este es un resumen de la noticia publicada en la web de la Provincia Vedruna de Europa. Se puede leer completa en su web:
Asturias celebra el Bicentenario y los 130 años de presencia Vedruna en el Principado
El Bicentenario Vedruna se celebró en Asturias, concretamente en el Colegio San Rafael, en Villaviciosa, en una intensa jornada festiva, que incluyó una procesión por las calles de la ciudad y una Eucaristía presidida por el arzobispo Jesús Sanz Montes.
La directora del centro, Estela Miranda, abrió el acto afirmando: “Hoy es un día que rebosa de gratitud y de esperanza”, y recordó que la historia comenzó hace dos siglos, cuando Santa Joaquina de Vedruna escuchó la llamada del Buen Jesús “a amar sin medida, a cuidar la vida con ternura y a poner su corazón en las manos de Dios”.
“Joaquina no fue una mujer de grandes discursos, sino de gestos sencillos y profundos. Supo descubrir en el rostro del Buen Jesús la presencia de un amor que la impulsó a servir a los más pequeños, a educar con pasión y a cuidar con delicadeza a los enfermos”.
La celebración del Bicentenario coincidió con los 130 años del colegio y con la despedida de la última comunidad Vedruna en Asturias, lo que explica las numerosas muestras de afecto. Precisamente, la directora subrayó: “En nuestro colegio, el San Rafael, las hermanas han dejado una huella imborrable a lo largo de 130 años”, recordando también la labor en la Residencia Miyar Somonte y la “pedagogía del amor” característica del carisma Vedruna.
Según la archidiócesis de Oviedo, las primeras hermanas llegaron primero a Infiesto en 1893 para abrir un colegio y, dos años después, a Villaviciosa, donde abrieron el colegio San Rafael. A lo largo de su historia en Asturias, además de la educación, impulsaron proyectos sociales como la residencia Miyar-Somonte. Aunque hoy ya no queda comunidad Vedruna en Villaviciosa, la Congregación conserva profundas “huellas maliayas”, gentilicio en el que pervive el antiguo nombre medieval de esta región asturiana (Maliayo). No solo por las instituciones, sino también por las 29 vocaciones Vedruna surgidas en la villa, muchas de las cuales llevaron su misión a África, Norteamérica y América Latina, difundiendo el legado de Joaquina con acento asturiano.



