Este 18 de abril, nos reunimos como Familia Vedruna en la comunidad de San José, Puente Alto, Chile, para celebrar el amor de Dios manifestado en la vida de Hna. Ema, en sus 75 años de religiosa en la Congregación.
Hoy, junto con alegrarnos, dimos gracias al Señor por tantos años de entrega expresada en lo cotidiano de cada día, en su disponibilidad permanente, en su sencillez y acogida a las personas. Ema resumió su larga vida en el lema que recogía también lo que la Palabra de Dios nos regaló “Solo el amor basta” y qué es el amor sino una entrega absoluta que nos lleva a decir SÍ a cada misión encomendada, a cada llamada que el Señor nos hace.
Presidió la Eucaristía el párroco del lugar como expresión de que esta vocación nació en la Iglesia y ha sido siempre para la Iglesia. Todas las hermanas del país, Laicos Vedruna, educadores, su familia biológica le acompañamos, celebramos, agradecimos su testimonio, hemos compartido una hermosa Eucaristía y luego una fraterna y festiva mesa donde compartimos la comida, pero lo más importante la vida con sus alegrías y preocupaciones y gratos recuerdos de tareas y misiones diversas en los lugares donde hemos estado presentes a los largos de los años.
Damos Gracias al Señor por este hermoso regalo de tener a Ema entre nosotras y poder unirnos a su acción de gracias al Señor que la llamó y ha sostenido su fidelidad a lo largo de tantos años.
Hna. Flor María Garrido, ccv



