Una presencia que anima y confirma: visita del Equipo General a las Comunidades de Perú

¡Gracias María y gracias Fátima por la oportunidad de acercarnos, con su presencia, a toda la Congregación y por tanto como hemos compartido!

Diciembre 2025, tiempo de Adviento y de apertura al asombro, “tiempo de espera y de llegada”, de preparar el corazón y disponer el oído para escuchar los susurros del Dios de la vida que se hace Buena Noticia entre nosotras.

Iniciando diciembre llegaron a Perú desde Chile, nuestras Hnas. Fátima Borges y María Irizar, del Equipo General, de visita a las comunidades para vivir días de familia y conocer la misión en cada lugar donde estamos insertas.

Su presencia fue un verdadero regalo para el país. Queda resonando en nuestro corazón la certeza de que esta visita ha sido para todas un espacio cargado de luz y de mucha vida. Personalmente, me siento muy afortunada de haber caminado con ellas, avivando en cada lugar la ilusión del encuentro.

¡Cómo no recordar a hermana Emiliana esperándonos en la puerta de casa y su entrañable abrazo de recibimiento al llegar a Sullana!. También el precioso saludo de bienvenida en los dos Colegios Fe y Alegría y Santa Úrsula con regalos, danzas y banda de música a todo dar ¡Una pasada! Y el encuentro con los Equipos directivos y de gestión, más el Laicado Vedruna ¡Cuánto crecimiento y amor al Carisma! Las evidencias que constatamos hablan por sí solas.

De allí a Nuevo San Juan en el Ucayali, donde no faltó una lluvia torrencial que nos mojó a todas. Surcamos el imponente río Ucayali para visitar dos de las escuelas que acompaña Fe y Alegría. Y los adolescentes de San Juan, con su gracia natural, nos regalaron una danza selvática a pesar del sofocante calor y el sol de justicia. Resultó sorprendente ver a la señora Alicia, animadora de la comunidad cristiana del lugar, guiando la liturgia dominical con homilía incluida, y las hermanas, igual que los pobladores, acogiendo con unción el humilde mensaje ¡Dios haciéndose pequeño para engrandecernos a todos!

Las fiestas de Navidad, las celebramos con las hermanas y el pueblo de Celendín (Cajamarca). No faltaron los detalles exquisitos y la fiesta, danzas y fuegos artificiales alumbrando el cielo estrellado. Asimismo, el Laicado Vedruna, los Promotores de Salud y la gente de los talleres, se esmeraron en darnos una cálida bienvenida que aún resuena en nuestro corazón.

La rueda de visitas la concluimos con la comunidad Vedruna, en Pueblo Libre (Lima), comunidad que nos acoge a todas, la que cuida de la estancia y de la armonía del ambiente para nuestros días de silencio y oración, de encuentro sororal, de relax y de fiesta.

En cada lugar se tuvo un espacio largo y sereno de reunión comunitaria profundizando los temas: “Menos Poder y más Autoridad”, “Sinodalidad y Liderazgo compartido”. Aspectos que tocaron a fondo el vivir cotidiano y avivaron la llamada a ser signos de la Presencia de Dios en nuestra vida y portadoras de esperanza a pesar de nuestra debilidad.

Ya en enero, para cerrar la visita, tuvimos un día de asamblea presencial en la casa Vedruna, en Pueblo Libre, con las hermanas del país, ahondando en los aspectos claves del Documento Capitular Nacer de Nuevo.  

Hna. Rubelia Reto, ccv