La comunidad de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario se llenó de alegría y gratitud al celebrar los 200 años de la fundación de la Congregación creada por Santa Joaquina de Vedruna.
Durante el ofertorio, se ofrecieron estrellas con los valores que esta congregación promueve y banderas de los países donde está presente, signo de su misión universal y de la riqueza de su carisma.
La jornada incluyó también una exposición fotográfica con imágenes de muchas hermanas que han formado parte de nuestra comunidad, testimonio vivo de entrega y servicio.
En la Misa, presidida por el sacerdote David Fiore, participaron miembros del laicado Vedruna, quienes continúan haciendo presente el legado de Santa Joaquina en nuestra realidad cotidiana. Estuvo también la hermana Ileana, religiosa de esta congregación que dio sus primeros pasos vocacionales en nuestra comunidad, recordándonos la fecundidad de esta tierra en vocaciones y servicio.
La identidad de la Congregación Vedruna se caracteriza por su espíritu de servicio, amor a los más necesitados, compromiso con la educación y la salud, y una profunda vivencia comunitaria. Su carisma sigue siendo luz y esperanza para quienes buscan vivir el Evangelio con sencillez y entrega.
Este Bicentenario nos invita a renovar la gratitud por la obra de Santa Joaquina y a seguir construyendo, junto a las hermanas y laicado Vedruna, una comunidad marcada por la fe, la solidaridad y la esperanza.
José Penabaz Arias, amigo Vedruna



