Entre octubre de 2025 y enero de 2026, las hermanas María Teresa Cuervo y Maggie D’Costa realizan la visita del Equipo General a varios países de la Provincia de Vedrunamérica.
Esta es la primera crónica de su visita, entre los días 3 al 16 de noviembre de 2025, en los que compartieron con las 17 hermanas que forman las dos comunidades Vedruna de Argentina: en Merlo, a las afueras de Buenos Aires, y en Suipacha, a 120 km de la capital.
Pudimos compartir en varios momentos la palabra de Dios en comunidad: una experiencia que siempre nos fortalece a todas. Los diálogos comunitarios y encuentros informales con los vecinos al pasear el barrio nos ayudaron a conocer la relación y cariño mutuo tanto de las hermanas como de los vecinos. También estuvimos presentes durante la celebración de la fiesta de la tradición: fue un bello momento de compartir en el relax, con informalidad, broma, disfrutamos de un delicioso asado argentino, en torno a la parrilla, comida típica de esta nación.
Comunidad de Merlo
En esta comunidad, las hermanas participan en la animación de la comunidad cristiana en las diferentes capillas de la zona, que son un total de 11. También colaboran con la atención de la farmacia popular, recibiendo los medicamentos y distribuyéndolos de acuerdo a las necesidades además prestar el servicio de tomar la tensión y medir la glucosa.
El caminar por el barrio, visitar a las familias, estar atentas a quienes tienen enfermos es un gesto que percibimos que los vecinos agradecen muchísimo.
Un espacio bonito que también cuidan son los días en los que comparten la Palabra de Dios con las personas que desean hacerlo, acercándose a la casa.
Una de las hermanas es voluntaria en la casa de Bondad en Ayacucho, B.A. es un lugar donde personas en situaciones muy difíciles y casi siempre en estado terminal de vida van a morir allí. El acompañamiento que tiene para este tránsito es muy humanizador.
Comunidad de Suipacha
En esta comunidad se encuentra la comunidad de hermanas mayores o enfermas. Además, alguna de las hermanas sale a visitar a las familias del sector, especialmente a los enfermos o personas que se encuentran solas. Las hermanas se hacen presentes de un modo especial en situaciones de dolor o sufrimiento de las familias, así como algún evento de celebración. La presencia esporádica, en el colegio para ciertas celebraciones es otra manera de acercarnos a los docentes y estudiantes que siempre reclaman y añoran nuestra presencia.
Aquí la población tiene un recuerdo vivo y un cariño especial por Leonor Maturana, una de las primeras hermanas Vedruna en llegar a Argentina en 1913. La recuerdan por su sentido misionero, cercanía al pueblo, educadora, consejera entre otras cosas…
También es muy nombrada y recordada la hermana Trinidad Vicandi, siempre atenta a las necesidades del pueblo, enseguida percibió la falta de atención a los ancianos y fundo un ancianato que aún funciona. También se dio cuenta de que en el hospital los trabajadores no tenían vacaciones , así que ella misma organizaba para ellos dos o tres días de descanso, buscando los recursos creativamente para esta actividad. Era muy común verla por el pueblo pedaleando su triciclo, recogiendo donaciones.
Equipos de animación de los centros educativos Vedruna
En Argentina, contamos con cuatro colegios. Tuvimos la oportunidad de encontrarnos con los equipos de animación de la vida de estos centros.
Cada uno de ellos nos compartió la situación actual del colegio, el tipo de estudiante que están formando, visionando el futuro de chicos en una realidad que les espera con muchas necesidades, y exigencia de dar respuestas con creatividad y decisión. El reto no es fácil pero han apostado por ello.
Es importante notar que las notas características de los cuatro colegios están: formar estudiantes, solidarios, atentos a la realidad, con posibilidades de dar respuesta desde el Carisma y el evangelio, con una experiencia de inclusión, capaces de establecer relaciones con otros, es decir teniendo en cuenta los elementos de la Propuesta Educativa Vedruna.
En esta dinámica los padres de familia se van integrando, unos más que otros, pero el esfuerzo y empeño es que la mayoría se implique en los procesos educativos- formativos que el Colegio ofrece. También captamos la necesidad que tiene los docentes de ser formados en Carisma Vedruna.
Nos alegró el entusiasmo que se vive en los colegios, para la celebración del bicentenario, expresado en las diversas actividades que están realizando. En Vedrunamérica la sede de la celebración es Suipacha y lo harán el 28 de febrero. Desde ya se están preparando y están con un despliegue logístico para implicar a los colegios del continente.
Asamblea en Suipacha
En este encuentro participaron todas las hermanas del país, en torno al tema “Sinodalidad y liderazgo compartido”.
Algunas de las resonancias de las participantes fueron:
- Siempre que nos reunimos con las hermanas del Equipo General sentimos que tienen don de animar, se fortalece nuestro sentido de pertenencia.
- Los temas tratados fueron muy interesantes y hubo una gran disposición para la escucha.
- La jornada fue intensa pero llevadera; nos dejó mucho material para reflexionar y llevar a la vida.
- Las reuniones en comunidad nos prepararon bien y permitieron profundizar.
- Estar todo el grupo reunido hace sentir la presencia del Espíritu.
- Han sido días muy ricos: las reuniones en cada comunidad nos invitaron a ser felices, a vivir con alegría y a transmitirla a los demás.
- El trabajo del día fue práctico y actual, uniendo el documento Capitular Nacer de Nuevo, la Palabra de Dios y la palabra de Joaquina. Hubo mucha participación y el encuentro no se hizo pesado.
- El tema de la diversidad fue muy enriquecedor: nos ayuda a crecer. También fue valioso el compartir en los grupos y en el plenario.
- En el plenario se valoró muchísimo la participación en los diferentes temas a tratar que se le ha dado al grupo en esta última etapa, manifestaron su alegría por el discernimiento conjunto para la toma de decisiones y la capacidad de llegar a consensos y aceptar con serenidad las diferencias
Nos ha llamado la atención…
Algo curioso para nosotras es la cantidad de panaderías que hay y la diversidad de productos que ofrecen: facturas, media lunas, o empanadas. Normalmente llegar a un sitio es sentarse a saborear un café y una media luna. El queso no puede faltar en las recetas culinarias.
La pampa argentina es preciosa y aún más con la cantidad de ganado vacuno que pastorea grandes extensiones de tierra o los sembrados de trigo, sorgo y maíz. Es mirar al horizonte y no encontrar el final.
La gente es muy amable y respetuosa. Su tonillo y acento argentino al hablar es llamativo, con la pronunciación particular de la ll o y, y el uso del “vos”.
Esta es la segunda crónica de esta visita. Ya se pueden leer los demás relatos de este viaje:



