Crónica 4 de la visita del Equipo General a la Provincia de Vedrunamérica: Brasil

Entre octubre de 2025 y enero de 2026, las hermanas María Teresa Cuervo y Maggie D’Costa realizan la visita del Equipo General a varios países de la Provincia de Vedrunamérica. 

Esta es la cuarta crónica de su visita, entre los días 24 de noviembre de 2025 y 2 de enero de 2026, en los que compartieron con las comunidades de Campinas, Carnaubeira, Belo Horizonte y Maringá (Guadalupe, Santa Cruz–la Chácara y Mato Grosso).


Campinas

Llegamos a Brasil después de un largo viaje desde Argentina, y esta fue la primera comunidad que visitamos. Aquí se encuentra la Casa de Formación de Vedrunamérica, y las hermanas y novicias nos recibieron con mucha alegría. 

Hay mucho que destacar de la dinámica del noviciado aquí, pero resaltamos especialmente los cursos intercongregacionales y que la formación de las novicias se realiza de acuerdo a la realidad de la provincia. Por ejemplo, al no haber en este momento hermanas de todos los diferentes países de Vedrunamérica para enriquecer la comunidad formadora, el noviciado sale a los países del continente. Es decir, con el aporte de varias hermanas de diferentes países y algunos laicos las novicias reciben diferentes cursos, que a la vez son retomados por la comunidad para complementar, profundizar y concretar lo que pide el curso.

La noche anterior a nuestra partida, fuimos invitadas a participar en una reunión en línea en la que estuvieron presentes todas las formadoras de las novicias, tanto nuestras hermanas como algunos laicos. Hubo mucho agradecimiento por su implicación y contribución a través de los distintos temas tratados. Fue un momento de gratitud hacia toda la Provincia por acompañarlas en este camino.

En esta comunidad también se encuentra el Centro Social Vedruna. Es un espacio para los jóvenes menos favorecidos del barrio, donde tienen actividades artísticas y creativas para interactuar entre ellos, así como acompañamiento social y psicológico de parte de los docentes, entre los cuales se incluyen algunas de nuestras hermanas. 

Durante nuestra estancia, pudimos ver cómo la presencia Vedruna es muy apreciada en el barrio, sobre todo en la Eucaristía a la que asistimos dos días en la Parroquia de Santa Mónica en dos días.

Carnaubeira da Penha

Aquí compartimos la Eucaristía y un almuerzo. La pequeña capilla estaba casi llena y juntos dimos inicio al Tiempo de Adviento. La fe sencilla de la comunidad y su participación fueron inspiradoras. 

Compartimos un tiempo también con Msg.Gabriele Marchesi, obispo de Floresta y buen amigo de nuestra familia, invitándolo a desayunar en casa con nosotras. A pesar de todas las dificultades en su diócesis, es muy positivo y con buen humor, siempre animando a nuestras hermanas, valora la Vida Religiosa  y a sus sacerdotes. ¡Tiene planes y sueños por cumplir!

Aunque ya hay comunidad Vedruna en Salgueiro, un buen grupo de laicos Vedruna continúan reuniéndose allí con esta comunidad. El domingo 30 de noviembre pasaron prácticamente todo el día con nosotras, compartiendo el desayuno, una oración, el almuerzo y momentos relajados de cantos y danza. Aportaron mucha vida y alegría. Su amor y entusiasmo por Joaquina fueron evidentes en lo que compartieron y en sus planes para fortalecer el carisma, además de intentar invitar a otros a compartir este don.

Belo Horizonte

Recordando a San Francisco Javier el 3 de diciembre, viajamos a Belo Horizonte para visitar a las tres hermanas presentes allí. ¡Con cuánta alegría nos acogieron y hasta el final expresaron su gratitud por nuestra visita! 

En los días que pasamos juntas, además de nuestras reuniones, tuvimos largas sobremesas para compartir, recordar historias del pasado y ponernos al día. Destacamos su trabajo en fe y política, trabajo con los habitantes de la calle y contribución a la Conferencia de Religiosos del Brasil (CRB). 

Fue admirable ver cómo las tres, con la ayuda mutua, gestionan la cocina, las compras y otras tareas de la comunidad. Son conscientes de sus limitaciones y, aun así, están abiertas a ver lo que el futuro les depara. Disfrutamos de sus fecundas reflexiones en la oración y durante nuestras reuniones comunitarias.

Maringá

Viajamos el 8 de diciembre a Maringá y permanecimos allí hasta el 28 de diciembre, distribuyendo nuestros días entre las tres comunidades de la zona: Comunidad de Guadalupe, Santa Cruz–Chácara y San Félix Araguaio en Mato Grosso.

Guadalupe

El suelo de Maringá fue el primero en recibir la presencia Vedruna en Brasil en 1952. La comunidad aquí presente, como otras a lo largo de todos estos años, ha pasado por varios cambios estructurales internos y externos. En la actualidad goza de la presencia de hermanas, algunas de las cuales están bien atendidas por las cuidadoras. Las otras, que pueden valerse por sí mismas según sus posibilidades, se encargan de la comunidad, cada una según su capacidad. Todas ellas están agradecidas por todos estos años vividos en la congregación al servicio del Reino. En nuestras interacciones y reflexiones durante las reuniones formales, demostraron gran atención e interés.

Esta comunidad, por su capacidad, es también “una Betania” para otras Vedruna que vienen aquí cuando surge alguna necesidad. Las hermanas son acogedoras y amables con las visitantes.

El 9 de diciembre tuvimos la alegría de participar en la celebración en la que una juniora hacía su renovación de votos. Las tres comunidades participaron en la oración de la tarde y en la cena posterior. Fue un motivo de alegría y una ocasión para mantener nuestra esperanza en que el Señor envíe más trabajadores a su viña.

Nuestra escuela de Santa Cruz ha sido una contribución sobresaliente en este lugar durante 70 años. El encuentro con Tania, la directora, y con los equipos directivos nos ayudó a ver su influencia en la ciudad y el impacto que ha tenido en tantas familias que se han beneficiado de su educación de calidad, incluso después de que las hermanas ya no pudieran asumir la dirección. En la actualidad contamos con una hermana que forma parte del equipo pastoral. Aplaudimos a todo el personal por su dedicación y, sobre todo, por la manera en que siguen la pedagogía de Joaquina en la enseñanza. Con su amor y creatividad han representado la fachada de Manso Escorial en una parte del muro. Cada aula tiene una frase de Joaquina escrita de una manera atractiva. La preparación para el Bicentenario es un estímulo para seguir conociendo, amando y sosteniendo el legado por el que Joaquina y todas las hermanas aquí han trabajado incansablemente. 

El 12 de diciembre estuvimos en Curitiba por dos motivos: reunirnos con el grupo de Laicos Vedruna y visitar a la madre de una de nuestras hermanas del Equipo General, que lleva mucho tiempo enferma. Toda la familia está implicada en brindarle el máximo cuidado y amor que merece y hoy necesita en esta etapa de su vida. No hace falta decir que toda la familia expresó alegría y gratitud por nuestra presencia. El grupo Vedruna aquí, aunque las hermanas ya no estén presentes, es muy entusiasta y tiene el deseo de seguir abierto a nuevos miembros jóvenes y, al mismo tiempo, dispuesto a encontrar otras formas de mantener vivo el carisma.

Estar en Maringá nos dio la oportunidad de visitar el cementerio y, de este modo, expresar nuestra gratitud a las hermanas fallecidas por su fidelidad al Señor y su servicio al pueblo en nuestra Congregación.

Santa Cruz – Chácara 

Tanto Chácara como la comunidad de Santa Cruz forman una sola comunidad, por lo que celebramos reuniones conjuntas. En ambas ocasiones se dio un compartir muy enriquecedor, abriendo el corazón para afrontar los desafíos a pesar de las dificultades. Después de la reflexión y el compartir del segundo encuentro, el día 20, nos ofrecieron una rica merienda.  

Santa Cruz-La Casa Central es también una comunidad formativa, ya que una juniora forma parte de ella. La misión de esta casa es la coordinación y el gobierno de Vedruna Brasil, así como la implicación en nuestra escuela, conocida popularmente como colegio Santa Cruz. Es una comunidad de cinco hermanas, cada una con su propia misión. Además, acompañan a los jóvenes en la parroquia de Santa Joaquina de Vedruna. Algunas comparten también su tiempo con las hermanas mayores de Guadalupe, que se encuentra justo al otro lado de la calle. 

Pudimos participar en algunas actividades escolares y fuimos testigos de cuánto las hermanas son apreciadas y respetadas.  

Para la primera reunión comunitaria, estuvieron presentes todas las hermanas de Chácara, ya que pertenecen a la misma comunidad. Allí también celebramos juntas la Navidad después de la Eucaristía en la Catedral. Estos encuentros las reúnen y aumentan su deseo de encontrarse más allá de las reuniones formales. 

Durante la visita a esta comunidad, también compartimos un tiempo con un grupo de laicos Vedruna, que aún conservan la chispa del Carisma y desean mantenerla viva, buscando maneras de hacerlo, especialmente mediante la conexión con otras comunidades laicales. 

La Chácara 

Aunque nos alojamos en Guadalupe, pudimos compartir un valioso tiempo con las cuatro hermanas de la comunidad. 

La ubicación de la casa de la comunidad en Chácara es muy acogedora por su belleza natural y su tranquilidad. Comenzábamos el día participando en la oración de la mañana con ellas y luego continuábamos con el resto de la jornada en conversaciones informales, contacto con la naturaleza y espacios de compartir. 

Las hermanas están intentando descubrir poco a poco maneras de insertarse en la pastoral local. La iglesia más cercana está todavía en construcción, pero mientras tanto, las hermanas participan en las comunidades cristianas más cercanas.

Mato Grosso

Nuestra familia está presente de manera oficial aquí desde 2019. 

La dinámica de la pastoral de esta zona era conocida por la visión del obispo Pedro Casaldáliga, basada en la integración de comunidades mixtas, formadas por sacerdotes, religiosos y laicos, dedicados a la promoción y el empoderamiento de los pueblos indígenas y en favor de aquellos a quienes se les han arrebatado sus tierras. 

Hoy día es otra la dinámica. Las hermanas acompañan a los indígenas apoyando proyectos de promoción, el empoderamiento sobre la conciencia y los derechos y defensa de  sus tierras. 

Este último año, las hermanas han tenido muchas actividades como la marcha de las mujeres indígenas en Brasilia, la asamblea nacional de Consejo Indigenista Misionero (CIMI) en Brasilia, el encuentro de indígenas de diversas regiones, y la COP 30; además de la participación en las actividades de  la Vida Religiosa.

Además, constantemente trabajan con la formación de catequistas y animadores de las comunidades, en la Formación Bíblica en toda la Prelatura. Esto incluye el desafío de recorrer grandes distancias por carreteras en mal estado, usando transporte público.


Asamblea de Brasil

Un total de 35 hermanas participamos en esta Asamblea. Estuvo presente la hermana Marita Garcés, miembro del equipo provincial de Vedrunamérica.

En este encuentro hablamos de:

  • Sinodalidad y liderazgo compartido, un tema preparado por el Equipo General
  • La apertura del Bicentenario en Brasil. 
  • Momento actual de la vida en misión de cada comunidad
  • Aportes al discernimiento que está haciendo la provincia sobre las presencias y obras.
  • Presentación de cuentas, plan estratégico de CIE y del país
  • Los 50 y 25 años de vida religiosa de dos hermanas
  • Celebración del Año Nuevo

En cuanto a las resonancias, después de trabajar en equipo, concluimos que: 

  • Creemos en la fuerza de la juventud, en el empoderamiento de la mujer y estamos confirmadas en la opción por los pobres. 
  • Nos sentimos llamadas a crecer juntas en relaciones llenas de mirada positiva. 
  • Apreciamos y celebramos la apuesta de la Congregación por el liderazgo compartido, reconociendo que la sinodalidad ha estado presente en nuestro carisma desde los inicios. 
  • Profundizar en la sinodalidad, tomando en cuenta los aportes del Carisma, la Palabra de Dios y Nacer de Nuevo, nos sirve de guía y nos permite sentir cómo la fuerza de nuestro llamado nos une e impulsa a caminar juntas con entusiasmo y esperanza.

Nos ha llamado la atención…

  • Las hermanas, a pesar de sus fragilidades, siguen con vitalidad en sus proyectos de pastoral, junto con el pueblo.  
  • La comunidad formadora de la Provincia se ha ido ampliando con la incorporación de hermanas de distintos países vía zoom. Esto aporta diversidad de personas y de temas a las novicias, y es un brote nuevo dentro de la estructura del Noviciado.
  • El colegio Santa Cruz  y Centro Vedruna, viven el espíritu del Carisma educativo de Joaquina y vibran con el tema del Bicentenario.
  • El Bicentenario, en todos los lugares visitados, ha sido una constante de movimiento, integración y alegría; ha fortalecido el sentido de pertenencia, ha creado vínculos y ha multiplicado la creatividad.
  • Los laicos, aunque en algunos lugares no cuentan con la presencia física de las hermanas, siguen adelante con ánimo dentro lo posible y también con ganas de trabajar para que broten nuevos caminos teniendo sus corazones abiertos a los jóvenes. 
  • Las celebraciones litúrgicas se viven con gran participación comunitaria, congregando a muchas personas en torno al altar: lectores, diácono, ministros de la eucaristía, monaguillos, personas encargadas del diezmo…
  • La novena de navidad fraccionada: inician en noviembre y finalizan la primera semana de diciembre. También nos sorprendió que el Niño Dios se coloca en el pesebre antes del 25 de diciembre; en algunos lugares está desde noviembre. 
  • Las costumbres de los indígenas de la Comunidad Iny: este nombre quiere decir “hijo de las aguas”. Esta comunidad tiene un ritual para las niñas una vez que tienen su primera menstruación: de su larga cabellera, en la coronilla le cortan un mechón de tal manera que les queda como una pequeña cresta. Esto indica que ya pueden ser madres. Para este momento se van a un cuarto aparte, preparado para ello, en donde la abuela y la mamá conversan sobre lo que implica ser mujer capaz de generar vida, ser madre, esposa etc. La madre, a los 40 días del nacimiento del niño, se pinta con los tintes de plantas, se arregla muy bonita y hay una fiesta con la participación de  toda la comunidad indígena. Además del baile, se comparte la comida. La fiesta del bebé consiste en colocarlo en una estera, hecha por la mujer que tiene autoridad en la tribu, porque tiene una vida ejemplar y sabe llegar a cada uno de la mejor manera. Lo untan de aceite, luego lo pintan con  tintes rojo y negro, extraídos de dos plantas XXX y finalmente ponen miel en la boca, que simboliza protección, pertenencia y vida.