El Bicentenario Vedruna, celebrado en comunidad, con la alegría agradecida del pueblo peruano

¡Gratitud hecha fiesta y comunidad!

Este domingo 18 fue un día de profunda alegría, pues en Lima nos reunimos como comunidad agradecida para celebrar los 200 años de la Fundación de la Congregación de las Carmelitas de la Caridad Vedruna.

Son dos siglos desde que Joaquina de Vedruna abrazó una nueva forma de vida, dando inicio a nuestro Carisma: un don de la Ruah no sólo para ella y para las Hermanas, sino también para la Iglesia y el mundo.

La entrega valiente y silenciosa de una misión compartida se reflejó en la numerosa participación en la celebración. Estuvieron presentes las Hermanas junto al Laicado Vedruna, la Misión Juvenil Vedruna (MJV), exalumnas de los colegios Vedruna (Lima), Santa Úrsula y Fe y Alegría (Sullana), sus educadores, así como representantes de la Red de Escuelas de Fe y Alegría Pucallpa. También nos acompañaron mujeres de los comedores populares, congregaciones amigas, sacerdotes y muchas personas cercanas, creando un ambiente profundamente familiar, donde se respiraba el Carisma en cada rincón. La capilla estuvo colmada.

La Hermana Provincial, Alicia Zanichelli, explicó el sentido de la celebración compartiendo la Carta Fundacional. Agradeció a las Hermanas que nos precedieron y a quienes hoy continúan escribiendo esta historia, recordándonos que la misión exige conocer y amar la realidad para conectar con el deseo de Dios en cada persona y en el mundo.

Tras la Eucaristía, vivimos un segundo momento titulado “La Utopía Vedruna”, en el que cada comunidad de Hermanas y Laicado compartió sus inicios, su recorrido histórico y sus sueños. Este espacio se enriqueció con la alegría de los bailes regionales propios de los lugares donde están presentes.

Hoy damos gracias al Dios de la Vida por este camino recorrido: una ruta llena de alegrías, riesgos asumidos, sorpresas acogidas, dificultades enfrentadas y, sobre todo, de vida compartida con tantas hermanas que la han entregado generosamente para la gloria de Dios y el bien del prójimo.

¡Muchas felicidades a todas y todos los que formamos la familia Carismática Vedruna!

Gina Pardo Valdespino, Laicado Vedruna