Risas, fe y solidaridad: así se vivieron los campamentos Vedruna 2025 en La Vega

Los campamentos Vedruna 2025 “Sembrando el Amor cultivamos la Esperanza”, como desde hace tantos años, se realizaron en la comunidad de Matanzas (La Vega), del 30 de junio al 4 de julio y en la Comunidad El Pinito (La Vega), del 7 al 11 de julio.

Ambas comunidades se llenaron de risas, juegos y mucha alegría, además de solidaridad de la población para poder llevar a cabo los mismos. Los campamentos fueron un espacio de crecimiento humano, espiritual y comunitario. En Sabaneta participaron 80 niñas y niños acompañados por 15 comprometidos monitores; en El Pinito, 96 niños y 17 monitores.

Durante los cinco días en que se desarrollaron, los participantes disfrutaron de dinámicas, juegos, reflexiones, momentos de oración y actividades creativas que promovieron los valores de convivencia, respeto y fe. El entusiasmo de los niños y la dedicación del equipo organizador transformaron cada jornada en una semilla de esperanza para todos los presentes.

Estos campamentos reafirman el compromiso de la comunidad Vedruna con la formación integral de niños y jóvenes, sembrando amor en el corazón de cada niño, con la esperanza de que florezca en un futuro lleno de luz.

Testimonios de las monitoras

Nayeli

Fue una experiencia profundamente enriquecedora. Poder compartir en un ambiente de alegría, entrega y compañerismo, fue realmente especial. Me llena de emoción ver la ilusión en los rostros de los niños, su entusiasmo al participar en cada actividad y la gratitud con la que respondieron a cada gesto de cariño y atención.

Este año, el trabajo en equipo fue uno de los pilares más destacados. Como grupo de monitores, nos apoyamos mutuamente, nos escuchamos y colaboramos para ofrecer lo mejor de nosotros a los niños y a la comunidad. Fue una vivencia llena de aprendizajes, tanto personales como colectivos.

Sin duda, este ha sido uno de los mejores años del campamento. Me voy con el corazón lleno, con nuevos recuerdos y la certeza de que cada momento compartido contribuyó a sembrar amor y cultivar esperanza en cada uno de los participantes.

Nayeli Báez, monitora del campamento en Matanzas

Daniela

El campamento fue una experiencia increíble que me permitió crecer, aprender y divertirme. Me llevo hoy recuerdos inolvidables y amistades nuevas, y estoy agradecida por la oportunidad de haber participado. Este campamento me ayudó a trabajar el miedo escénico y muchas cosas más, me anima a seguir trabajando en equipo y dar lo mejor de mí. Espero volver pronto, con entusiasmo, la monitora – Daniela Sánchez

Hna. María Victoria Frías, ccv